Armarios empotrados VS armarios convencionales: ¿cuándo nos debemos decantar por uno u otro?

Armarios empotrados VS armarios convencionales: ¿cuándo nos debemos decantar por uno u otro?

La duda eterna: ¿me decido por un armario normal o quizá será mejor invertir en instalar un armario empotrado? La escuchamos cada día en Timber Armarios, pero tenemos algo que decirte: no hay una respuesta clara. Ambas opciones tienen sus ventajas e inconvenientes. Sí que te podemos ayudar enumerándolas, así que vamos a ello.

4 ventajas de los armarios empotrados

Son varias las ventajas de los armarios empotrados, pero te las resumimos en 4.

  • Se incrustan con obra en la pared, lo que permite optimizar el espacio disponible al máximo. Se trata, por tanto, de una opción ideal para aquellas personas que cuentan con espacio reducido en casa pero que precisan de un amplio espacio de almacenamiento. Introducir un armario empotrado en una habitación nos permitirá optimizar al máximo los metros disponibles.
  • Las ventajas de los armarios empotrados no acaban ahí. Son más resistentes ya que al estar incrustados en obra, no sufren el deterioro de la madera expuesta, además, al ser prácticamente estancos, no se aculula tanto polvo. Como el armario empotrado llega al techo, tampoco existe el problema de acumulación de polvo en la parte superior del armario.
  • La versatilidad en cuanto a los tipos de puertas es también una de las grandes beneficios de contar con armarios empotrados. Siempre dependiendo del espacio disponible, en la propia construcción y obra del armario empotrado se puede incorporar cualquier tipo de puerta. Abatible, corredera o plegable.
  • Finalmente, los armarios empotrados tienen una ventaja estética significativa. ocupan prácticamente la totalidad de una de las paredes de la habitación y el dormitorio. Esto permite dar un punto de color, estampado o acabado que suponga un plus a la decoración del espacio.

4 desventajas de los armarios empotrados

Sin embargo, los armarios empotrados también tienen algunos problemas que se deben tener en cuenta antes de decantarnos por una u otra opción.

  • Los armarios empotrados son, siempre, armarios fabricados a medida. Esto implica que requieren un mayor trabajo y necesariamente, son más caros. Además, la instalación no se limita al ensamblaje de piezas, sino que requiere de una obra en el domicilio, lo cual a su vez también encarece la mano de obra de la instalación. En definitiva. Los armarios empotrados son más caros que los convencionales.
  • Los armarios empotrados son inmóviles. Esto implica que cuando nos mudamos de casa, o simplemente queremos redecorar o redistribuir el espacio, debemos mantener el armario en su lugar o, en su defecto, desmontarlo y poner uno nuevo.
  • Las posibilidades de decoración quedan supeditadas al tipo de armario. Una vez que está colocado, el armario se mantendrá igual hasta que lo desmontemos, esto implica que la decoración del espacio donde está ubicado estará limitada a lo que encaje con ese armario.
  • Finalmente, por el hecho de ser un armario a medida, por norma general, elaborado con muy buenos materiales, presenta más inconvenientes que otro tipo de armarios si queremos redecorarlo, cambiar los módulos interiores etc.

¿Y qué hay de los armarios convencionales?

Los armarios convencionales hemos visto que no son ideales cuando disponemos de poco espacio. En caso de metros cuadrados suficientes, es más una cuestión de diseño que funcional. Un gran armario convencional ofrecerá las mismas opciones de almacenamiento que un armario empotrado.

La principal ventaja de los armarios convencionales es su carácter estético. Cuando se trabaja una pieza de madera expuesta, las posibilidades de decoración son infinitas y se pueden adquirir armarios de cualquier estilo. De corte minimalista con líneas rectas y sobrio o de corte rococó, sobrecargado y llamativo. Esta amplia variedad de opciones hacen que los armarios convencionales sean ideales para personas que desean decorar su casa con un estilo determinado.

Además, un armario convencional puede ser trasladado a un nuevo domicilio o colocado en otra parte de la habitación o el hogar, lo cual permite realizar redistribuciones domésticas con facilidad.